Sarna (Escabiosis)

La Sarna también conocida como escabiosis, es una infección contagiosa que se caracteriza por una intensa picazón y es causada por el ácaro Sarcoptes scabei, el cual hace túneles debajo de la piel. Puede afectar a personas de cualquier edad, aunque es más común en niños y adultos jóvenes.

Epidemiologia

La escabiosis es una parasitosis cosmopolita, más frecuente en países templados y fríos, con nivel socioeconómico pobre. Es considerada como una enfermedad de transmisión sexual, ya que se transmite por contacto humano estrecho, además porque el ácaro no sobrevive fuera del huésped a temperatura ambiente, más de 24 a 36 horas, y por su asociación con otras enfermedades de transmisión sexual.

Debido a su forma de transmisión, la sarna es una enfermedad de tipo familiar o de grupos, en los que la posibilidad de contagio es del 70 al 80%. Afecta mucho a la población indigente de las grandes ciudades.  No hay diferencia en cuanto al sexo y puede presentarse en forma de pequeños brotes limitados a zonas geográficas reducidas o en grandes epidemias e incluso alcanzar la magnitud de una pandemia. No se conoce con precisión la frecuencia y predominio a nivel mundial, pero se estima que hay 300.000.000 de infectados.

Transmisión

La fuente principal de infección es el hombre. Comúnmente se transmite por contacto directo con personas infestadas, incluido el contacto sexual; de manera indirecta a través del contacto con fómites infestados como ropa de vestir, ropa de cama, sillones, asiento de autobuses, cines y teatros.

Factores predisponentes

Los principales factores que predisponen a la transmisión de la escabiosis son los malos hábitos higiénicos del huésped, por lo cual su frecuencia de transmisión es mayor en grupos de convivencia como familias, escuelas, cárceles, cuarteles, guarderías, hospicios, entre otros.

Por medio del rascado se transfieren los ácaros de un lugar a otro del organismo y es así como la infestación se disemina a diferentes áreas del cuerpo.

Causas de la escabiosis

El agente causal de la escabiosis es un parásito que se localiza en la capa córnea, que es la parte más superficial de la piel, denominado Sarcoptes scabiei, variedad hominis. Debido a que el ácaro mide unos 0,3 mm, es prácticamente imposible verlo a simple vista.

Síntomas de la escabiosis

El síntoma primordial de la sarna es la intensa picazón, que se incrementa por las noches, a tal punto de interrumpir el sueño y con el calor intenso. Se considera que esta enfermedad es una de las causas más frecuentes de picazón en el mundo. El picor se produce en el cuerpo y en las extremidades, pero no suele afectar a la cabeza ni al cuello, a excepción de los niños.

Las lesiones de la sarna son una mezcla de marcas de arañazos y zonas rojas y escamosas; posteriormente pueden infectarse y provocar pequeñas manchas de pus. Las lesiones enrojecidas junto a la picazón cubren gran parte de la piel, aunque los ácaros se muestran principalmente donde hacen los túneles, justamente debajo de la piel, para depositar sus huevos (por ejemplo: en las partes laterales de los dedos y manos y alrededor de las muñecas, tobillos, pies, pecho y genitales). Los surcos que producen los ácaros son líneas onduladas de color grisáceo y muy delgadas, de hasta 1 cm de longitud.

Complicaciones

Las principales complicaciones de la escabiosis incluyen:

  • Lesiones en la piel e infecciones bacterianas secundarias debida estafilococos y estreptococos.
  • Eccema (lesiones de coloración roja) producidas por la aplicación de sustancias irritantes en la piel.
  • Laceraciones cutáneas con contenido líquido, de contornos delimitados y con un halo enrojecido.
  • Presencia de lesiones debajo de las uñas.

Diagnóstico

La sarna se debe considerar en todo paciente con picazón y lesiones en la piel en zonas características, especialmente si existen antecedentes de contacto en el hogar con un caso. El diagnóstico está basado en la presencia de los síntomas y la exploración física por parte del médico. No son necesarias pruebas de laboratorio ni exámenes de imágenes. Sí amerita el caso, se pueden estudiar fragmentos de las lesiones bajo el microscopio, en busca del ácaro, los huevos y su materia fecal.

Tratamiento

El tratamiento de la sarna abarca tanto al paciente como a otros contactos para no contraer de nuevo la enfermedad. Esto quiere decir que todos los miembros de la familia y los contactos sexuales también deben ser tratados, padezcan o no picazón. Los ácaros pueden estar en cualquier zona de la piel, así que el tratamiento debe aplicarse en todo el cuerpo, incluyendo el cuero cabelludo, el cuello, la cara, las orejas, debajo de las uñas, plantas de los pies; no solo en lugares donde haya picor.

El medicamento de elección es la crema a base de permetrina, que se debe aplicar un solo día, desde el cuello hasta los pies. En niños y adultos mayores se debe aplicar también en el cuero cabelludo y en la cara, evitando los ojos, las fosas nasales, la boca y las mucosas. Al siguiente día por la mañana el paciente debe bañarse con agua y jabón. Una sola aplicación de permetrina generalmente es curativa, aunque si el caso lo amerita se puede realizar otra aplicación 7-14 días después. Como se indicó anteriormente, la familia entera o los compañeros sexuales de las personas infectadas deben recibir tratamiento, así no presenten síntomas.

Las prendas de vestir y la ropa de cama se deben lavar en agua muy caliente y secar al sol para evitar reinfestaciones. Para los casos difíciles, es recomendable la administración de Ivermectina por vía oral. En casos necesarios se puede administrar una segunda dosis de ivermectina 10-15 días después. Para disminuir la picazón se puede utilizar loción de calamina y un antihistamínico por vía oral. Cuando el picor no cede con la calamina o el antihistamínico, se utiliza una crema a base de corticoides. Los antibióticos se emplean cuando existen infecciones bacterianas de piel secundarias.

Medidas de Prevención

Algunas de las medidas de prevención más destacadas en el tratamiento y prevención de la escabiosis incluyen:

  • Aspirar de manera muy vigorosa todas las alfombras, tapizados, telas del sofá y del auto, y de inmediato se debe desechar la bolsa de la aspiradora.
  • Limpiar y trapear el piso, sobre todo los rincones con un buen desinfectante.
  • Lavar la ropa, la ropa de cama y todas las telas. Se debe remojar en agua hirviendo (aproximadamente a 100°C) toda la tapicería como las cortinas, las fundas de las almohadas, los edredones, las sábanas, etc, por media hora.
  • Utilizar guantes cuando se manipulen la ropa contaminada con ácaros y desecharlos después de usarlos.
  • Desinfectar todas las superficies de la casa.
  • Evitar salir e ir a lugares públicos, piscinas, hasta que se complete el tratamiento.

Dr. William Bonifaz B.

Referencias

 

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