Rinitis Alérgica

La rinitis alérgica está provocada por el contacto con una sustancia llamada alergeno y se manifiesta por congestión y secreción nasal, estornudos y acompañada de prurito (picazón). Este trastorno es producido por la inflamación crónica de la mucosa nasal.

Este trastorno es un problema de salud muy frecuente que afecta al 10 % al 15 % de la población mundial. Su incidencia llega al 80 % en las personas menores de 20 años, siendo menos común después de la quinta década de la vida.

No es una enfermedad de carácter grave pero puede impactar de manera significativa en la calidad de vida, como por ejemplo, disminución del rendimiento laboral y escolar, provocar trastornos del sueño, fatiga crónica y estados de ansiedad.

Rinitis Estacional

Es el tipo más frecuente y es provocada por la exposición al polen de los pastos, a malezas y árboles.

Rinitis Perenne

Su principal causa es la exposición a las excretas de los ácaros que se encuentran en el polvo de las habitaciones y en la piel descamada de los seres humanos. Además, los ácaros pueden encontrarse en la caspa de los animales, hongos y cucarachas.

Cómo se produce la alergia

El mecanismo por el cual se desencadena la alergia es a través de la liberación de inmunoglobulinas (IgE), que son un tipo especial de proteínas producidas por los linfocitos B para neutralizar la expresión del alérgeno. La importancia de la rinitis alérgica radica en que se debe implementar un tratamiento y control adecuado por parte del especialista puesto que al volverse crónica puede ocasionar sinusitis, otitis o agravar un cuadro de asma.

Factores de Riesgo

  • Padecer otros tipos de alergia, o tener asma.
  • Pacientes que tienen dermatitis atópica.
  • Familiares de primer grado de consanguinidad con alergias o asma.
  • Ambiente laboral donde se esté expuesto constantemente a alergenos como ácaros del polvo o caspa de animales.
  • Hijos de mujeres que fumaron durante el primer año de vida.

Síntomas de rinitis alérgica

La rinitis alérgica estacional se presenta de manera episódica, es decir, en la estación del año donde exista un mayor concentración del polen que provocan los síntomas, por el contrario, la rinitis alérgica perenne no depende de la estación presente para que se manifiesten las molestias lo que demuestra que no hay agente externo (alergeno) causante de la enfermedad.

Los síntomas de la rinitis perenne se caracterizan por congestión nasal y rinorrea. Las molestas crónicas de la rinitis alérgica pueden originar obstrucción nasal, lo que a su vez provoca disminución del sentido del olfato, afecta al oído interno, los pómulos y la frente, dando lugar a la aparición de dolor de cabeza e hinchazón de los párpados.

Diagnóstico

El interrogatorio y la exploración clínica son importantes de realizar por parte del médico. También se debe indagar los antecedentes familiares, ya que se estima que la probabilidad de ser alérgico si uno de los padres lo es, puede alcanzar del 30% al 50%. Las pruebas de alergia determinarán las sustancias que provocan las molestias. Las pruebas en la piel son la forma más común para determinar el tipo de alergia.

Tratamiento

Cuando la rinitis está asociada a un alergeno en concreto, como los ácaros del polvo doméstico, la terapéutica estará dirigida a evitar que la sustancia alergénica este en contacto con la persona afectada. En cuanto al tratamiento médico, se pueden utilizar fármacos por vía oral y los de acción tópica. Algunos de los medicamentos más utilizados son los corticoides por vía nasal. También se pueden emplear antihistamínicos orales que ayudan a disminuir la expresión de los síntomas en esta enfermedad.

Medidas de Prevención

  • Promover un correcto aseo personal y del entorno donde reside el paciente.
  • Exponer al sol la ropa de cama para matar los ácaros.
  • Cubrir las almohadas y colchones con protectores.
  • Evitar el contacto con muñecos de peluche o por el contrario, lavarlos con agua caliente o colocarlos en el congelador por lo menos una vez a la semana.
  • La utilización de mascarilla puede ayudar a controlar las molestias.
  • Evitar los animales, ya que el pelaje de los mismos puede ser causa para desencadenar la aparición de los síntomas.
  • Evitar el contacto con detergentes y perfumes de olores muy fuertes.

Dr. William Bonifaz B.

Referencias

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