Mareo y Vértigo

El mareo y el vértigo son dos síntomas muy comunes en atención primaria. El vértigo suele manifestarse como la sensación de que la persona está girando sobre sí misma o de que las cosas a su alrededor son las que giran. El mareo se puede manifestar como una sensación de aturdimiento, confusión o desorientación; ambas sensaciones pueden desencadenar pérdida del equilibrio, náusea y vómito.

Este trastorno puede ser clasificado como vértigo de origen central o periférico; más del 90% de los casos corresponden a vértigo periférico. Su incidencia es mayor en los adultos. El vértigo periférico está relacionado con el sistema vestibular, el cual está situado en el oído interno. En muchas ocasiones el vértigo se puede acompañar de un movimiento involuntario de los ojos (nistagmo).

Causas de mareo y vértigo

En el vértigo de origen periférico las causas principales son:

  1. Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB). Éste es el más frecuente, en muchas ocasiones no se conoce la causa que lo origina, en otros casos es ocasionado por el paso de cristales de calcio del utrículo hacia los conductos semicirculares.  Cuando se produce un movimiento giratorio de la cabeza se ocasiona el movimiento de los cristales lo que desencadena un movimiento anormal del líquido que circula por los conductos y en consecuencia la aparición súbita del vértigo.
  2. Toxicidad en el oído por ciertos medicamentos: diuréticos, antibióticos tipo aminoglucósidos y ácido acetilsalicílico.
  3. Lesiones en el cráneo por traumatismos.
  4. Laberintitis (inflamación del laberinto), por lo general, de origen viral o bacteriana.
  5. Enfermedad de Ménière. Enfermedad producida por aumento de la presión del líquido del oído interno, la cual es de causa desconocida.

En el caso del vértigo de origen central, el trastorno está localizado en el tronco encefálico o en el cerebelo. Las causas más frecuentes son: tumores del cerebro, accidente cerebrovascular, migraña y esclerosis múltiple.

Síntomas de mareo y vértigo

En el vértigo periférico, los pacientes aquejan vértigo de instalación súbita y de corta duración (hasta 20 segundos) con ciertas posiciones de la cabeza. Los movimientos que más desencadenan la molestia son girar sobre la cama a una posición lateral, levantarse de la cama, mirar hacia arriba y encorvarse. Puede haber hipoacusia (disminución de la capacidad auditiva), acufenos (zumbido en oídos), sudoración, náusea, aumento de la frecuencia cardíaca y baja de presión.

El vértigo de origen central representa el 10% de los casos y como se indicó anteriormente, se origina en el cerebro. Es un vértigo de intensidad leve pero continua, se inicia de manera brusca o lentamente y persiste varios días; el nistagmo es permanente, no se presentan trastornos auditivos ni síntomas vegetativos (nausea, vomito o sudoración). Además, puede presentarse dificultad para tragar, parálisis facial y trastornos del lenguaje.

Síntomas y signos de alarma

Los signos y síntomas de alarma que pueden representar una urgencia médica incluyen:

  • Visión borrosa.
  • Visión doble.
  • Entumecimiento de la cara.
  • Severa dificultad para tragar.
  • Voz ronca.
  • Debilidad en extremidades.
  • Alteración de la marcha.
  • Disminución de la audición que puede llegar a la sordera.
  • Dolor de cabeza en región occipital (parte posterior).
  • Movimiento vertical de los ojos.

Si el paciente presenta algunas de estas manifestaciones debe ser remitido de inmediato para una valoración especializada.

Diagnóstico

Es importante la valoración y exploración clínica por parte del médico junto con las pruebas auditivas pertinentes que realizará el especialista. En algunos casos será necesario realizar una resonancia magnética (RM) simple y contrastada. La RM puede detectar tumores localizados en la fosa posterior (región posterior del cerebro) que pueden estar provocando el trastorno.

Tratamiento

Se pueden implementar las siguientes medidas generales:

  1. Reposo durante la aparición de las molestias.
  2. Evitar cambios de posición o movimientos bruscos.
  3. Reintegrarse de manera gradual a las actividades cotidianas.
  4. Evitar ruidos y luces intensas.
  5. Las actividades que demandan gran concentración como manejar y operar maquinaria deben realizarse una semana después de haber desaparecido los síntomas.

El tratamiento farmacológico será determinado por el médico especialista que este valorando al paciente.

Prevención del zumbido de oídos (tinnitus)

Algunas de las acciones que se pueden tomar para prevenir o disminuir el zumbido de oídos incluyen:

  • Evitar la exposición a ruidos que sean muy fuertes o que se prolonguen por mucho tiempo. En la actualidad se lo considera un problema de salud, debido a los altos niveles de ruido en el ambiente laboral y en los sitios de recreación, y por el uso abusivo de auriculares a excesivo volumen.
  • En lo posible no utilizar medicamentos que puedan lesionar los oídos.
  • No es recomendable la automedicación. Es necesario informar al médico si se padecen acúfenos o pérdida de audición.
  • Mantener hábitos de vida saludables.
  • No fumar.
  • No consumir alcohol.
  • Disminuir las grasas saturadas y el exceso de carnes rojas.
  • Controlar enfermedades como la hipertensión arterial, el colesterol y los triglicéridos altos.
  • Controlar en lo posible el estrés, mantener una vida activa, y una actividad física regular.
  • Se deben tratar lo antes posible las enfermedades del oído y de las vías respiratorias.
  • Evite la acumulación de cerumen u otras obstrucciones en el oído que puedan provocar infección o daños en el tímpano.
  • Solicitar una consulta médica si se presentan disminución de la audición o acúfeno repentinos.

Referencias

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