Infecciones por el virus del Herpes Simple

Las infecciones por el virus del herpes simple son producidas por el virus Herpes simple tipo 1 (VHS-1) o el tipo 2 (VHS-2). Ambos tipos de virus son muy contagiosos y no tienen cura.


Epidemiología

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 3.700 millones de personas menores de 50 años, es decir, el 67% de la población mundial están infectadas por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1). El VHS-1 se transmite principalmente por contacto boca a boca y causa sobre todo herpes orolabial (úlceras peribucales). El VHS-2 se transmite casi exclusivamente por vía sexual por medio del contacto cutáneo, y puede provocar herpes genital. Sin embargo, nuevos estudios han determinado que el VHS-1 también puede ser una importante causa de herpes genital.
Un aproximado de 140 millones de personas con edades comprendidas entre los 15 y los 49 años padece infección genital por el VHS-1, siendo la carga de enfermedad mayor en las Américas, Europa y el Pacífico Occidental.

Incremento de infecciones genitales por Herpes

De acuerdo a las estimaciones de la OMS, un total 417 millones de personas entre los 15 y 49 años sufrían infección por el VHS-2, causante de herpes genital.

Factores de riesgo

El riesgo de infección por el virus del herpes se incrementa por las siguientes condiciones:
Sexo femenino. Las mujeres tienen más probabilidad que los hombres de infectarse de herpes genital. El virus se transmite por vía sexual con mayor facilidad de hombres a mujeres que de mujeres a hombres.
Tener múltiples parejas sexuales. Cada pareja sexual adicional incrementa el riesgo de infección por herpes genital (VHS-2).

Desarrollo de la infección

El virus, después de penetrar a través de las mucosas o de la piel lesionada, se reproduce de manera provisional y causa viremia (presencia del virus en la sangre), se disemina a través de los nervios a las neuronas sensitivas, donde luego permanece de manera latente. En condiciones favorables el virus puede reactivarse (herpes recurrente) bajo la influencia de factores externos (estrés, enfriamiento, menstruación, inmunodepresión, desnutrición, infecciones bacterianas, exposición a la luz solar intensa). De manera menos frecuente, el virus se reactiva de forma espontánea.

Reservorio del virus

El ser humano es el único reservorio del virus. La fuente de la infección es una persona enferma o infectada pero que no presente síntomas. La infección se transmite por el contacto directo (el virus está presente en las secreciones). Existe la probabilidad de transmisión de la embarazada al feto o al recién nacido (infección perinatal). La infección por el VHS-1 suele ocurrir en la infancia y por el VHS-2 durante las relaciones sexuales. Se estima que el 5-10% de las mujeres en edad reproductiva ha tenido herpes genital, en el 25-30% se pueden detectar los anticuerpos contra el virus del herpes tipo 2. La infección por el VHS-1 no protege contra la infección por el VHS-2.

Periodo de incubación

El periodo de incubación (tiempo que transcurre desde que se adquiere la infección hasta la aparición de los primeros síntomas) depende de la forma de infección. Puede ser entre 1-26 días, aunque en promedio es de 6-8 días.

Síntomas

Entre los principales síntomas se encuentran:

Lesiones a nivel bucal

La infección primaria es asintomática en cerca del 80% de los casos, no obstante, el 20% de los afectados presentan lesiones inflamatorias a nivel de las encías, la mucosa oral y la faringe. Esta forma de presentación del herpes orolabial es más común en lactantes y preescolares. El cuadro se inicia de manera brusca con fiebre y dolor de garganta, seguidas de la aparición de vesículas en la mucosa oral (encías, lengua, carrillos, paladar y faringe), los cuales posteriormente se transforman en úlceras.

Las madres suelen denominar a estas lesiones con el nombre de “fuegos” en la boca. Debido al intenso dolor que provocan estas lesiones, el paciente evitar mover la lengua y tragar saliva, lo que desencadena babeo en abundancia. Estas lesiones se acompañan de ganglios inflamados en el cuello, los cuales son muy dolorosos, y que generalmente desaparecen en una a dos semanas. No obstante, si hay una infección bacteriana (estreptococos o estafilococos) sobre agregada, los ganglios pueden persistir durante más tiempo.

Recurrencias del VHS-1

Las recurrencias del herpes simple tipo 1 son más frecuentes en personas jóvenes y adultos. Por lo general, las lesiones se localizan en los labios y en la región perioral, aunque también pueden presentarse en otras áreas del rostro. La enfermedad se inicia con síntomas previos como picazón, dolor localizado, seguidos de la aparición de vesículas agrupadas en forma de racimo sobre una base enrojecida. Estas vesículas se rompen de manera espontánea y dejan úlceras superficiales las cuales se cubren de costras sangrantes.
Las lesiones desaparecen de forma espontánea en unos 5 días en promedio, sin dejar cicatrices. Casi el 25% de los pacientes que desarrollan anticuerpos contra el VHS-1 tienen herpes oral recurrente, y presentan esta enfermedad 1 a 6 veces por año.

Herpes Simple Genital

En las mujeres, las lesiones del herpes simple genital se pueden localizar en la vagina, el cuello del útero, la vulva, periné, el ano y los glúteos.  En el varón, las lesiones pueden presentarse a nivel del pene, el prepucio, el glande, el escroto, el ano y los glúteos. Es importante resaltar, que la primera infección por herpes genital, no desarrolla molestias en la mayoría de los casos, por lo que es posible que el paciente no se entere que está infectado.

Características de las lesiones

Consisten en vesículas dolorosas agrupadas sobre una base enrojecida, con ganglios linfáticos inflamados y dolorosos. Si el herpes infecta la uretra habrá molestias para orinar. Al evolucionar la enfermedad, las vesículas se rompen y dejan úlceras superficiales muy dolorosas que al final forman costras que sanan de manera total en 8 a 15 días.
Este cuadro clínico puede acompañarse de síntomas generales como fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares.
Los síntomas del herpes genital aparecen entre 2 y 20 días después del contacto con el virus. Las molestias previas a la aparición de las lesiones, pueden consistir en una sensación de hormigueo, ardor o dolor en el sitio en donde se presentarán las vesículas.

Recurrencias del herpes simple genital

Las recurrencias o reaparición de las lesiones son de menor intensidad que en la infección primaria y no suelen acompañarse de síntomas generales. Después de una primera fase, caracterizada por picazón y dolor local, aparecen vesículas distribuidas en racimo que se rompen rápidamente dando lugar a úlceras superficiales que se cubren de costras. La enfermedad desaparece de manera espontánea en 8 a 15 días.
Los brotes recurrentes aparecen alrededor del sitio de la primera infección, aunque pueden presentarse en otras áreas; algunos pacientes tienen lesiones en los genitales, y posterior a un periodo de meses o años, pueden aparecer en los glúteos.
Generalmente, las recurrencias se presentan en menos del 40% de los pacientes. Pueden experimentar de manera inicial, 3 a 4 recidivas por año, aunque la incidencia disminuye en la mayoría de casos a medida que el tiempo transcurre.

Herpes en recién nacidos

Las mujeres en estado de gestación con herpes genital pueden transmitir el virus a su hijo y provocarle herpes neonatal, una enfermedad que aunque no es muy frecuente, puede poner en riesgo la vida del recién nacido. Los casos de herpes neonatal pueden adquirirse tanto por infección que asciende desde la zona genital durante el embarazo (poco común) como por contaminación durante el parto (forma más frecuente de contagio).
Por esta razón, las mujeres embarazadas que tienen herpes genital deben someterse a una cesárea para evitar el contagio del recién nacido.

Diagnóstico

Se deben realizar las siguientes exploraciones complementarias:

Identificación del virus

Aislamiento del virus en cultivo de células (material: se obtiene a partir del líquido de las vesículas, muestra del cuello uterino, o secreción vaginal). Es un método que no rinde buenos resultados si la infección es recurrente. El resultado negativo no excluye la infección.
Detección del ADN viral; se lo obtiene mediante la prueba de PCR de muestras provenientes del líquido de las vesículas, muestra del cuello uterino, secreción vaginal y del líquido cefalorraquídeo (por punción lumbar). Es la prueba de elección en infecciones herpéticas del sistema nervioso central y tiene mayor sensibilidad que el aislamiento del virus. El resultado negativo hace menos probable el diagnóstico del herpes simple.
Pruebas serológicas: los anticuerpos contra el virus del herpes simple aparecen unas semanas después de la infección. La detección de los anticuerpos contra el VHS-2 determina la presencia de herpes genital. La detección de los anticuerpos contra el VHS-1 es más difícil de interpretar.
El diagnóstico de manera general se lo realiza en base a los signos y síntomas que tiene el paciente. En las mujeres el herpes genital se lo investiga mediante la exploración ginecológica por parte del médico. Las exploraciones restantes están indicadas en infecciones invasivas. La determinación del tipo de virus en pacientes con herpes genital permite evaluar el riesgo de recaídas.

Tratamiento

El tratamiento con fármacos antivirales como el aciclovir o el valaciclovir disminuye la intensidad de los síntomas de la infección primaria y recurrente, pero no elimina el virus latente y además, no disminuye el riesgo de transmisión a personas susceptibles, así como tampoco reduce la frecuencia y severidad de las recaídas después de terminar el tratamiento.

Medidas de Prevención

En los casos de infección genital por el virus VHS-2, la mejor prevención es tomar precauciones al mantener relaciones sexuales, puesto que cualquier persona sexualmente activa puede contraer esta enfermedad, principalmente si se tiene múltiples parejas sexuales. La utilización de preservativos ha disminuido en gran medida la infección genital por el virus del herpes, no obstante, se puede adquirir el herpes genital durante las relaciones sexuales vaginales, orales o anales, sin importar si la pareja no tiene signos visibles de infección, ya que el preservativo no protege totalmente del contagio.
De todas maneras, se debe evitar el contacto directo con las heridas abiertas, por lo que el personal de salud siempre debe utilizar guantes al practicar cualquier examen en los pacientes.

Grupos vulnerables

En caso de presentar herpes se debe prestar especial atención para no infectar a recién nacidos y personas cuyo sistema inmunológico esté debilitado (VIH/SIDA, cáncer, etc.). Es importante extremar las medidas de higiene, no tocar las lesiones (ni propias, ni ajenas), y lavarse las manos con frecuencia.

Referencias


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