Ictericia

La Ictericia, que es la coloración amarilla de la piel, las mucosas o esclerótica (ojos), indica concentraciones elevadas de bilirrubina en la sangre.

En personas blancas, es más evidente en la cara, el tronco y escleróticas, mientras que en personas de piel oscura, es más notable en escleróticas, conjuntivas y la mucosa oral.

La ictericia puede indicar la presencia de una enfermedad del hígado o de las vías biliares, o en menor medida una destrucción masiva de glóbulos rojos (hemólisis). Generalmente, se acompaña de picazón (prurito), puesto que la bilis lesiona los nervios sensitivos, orina oscura (coluria), y heces de color arcilla (acolia).

Causas

La ictericia puede ser ocasionada por un trastorno en alguna de las tres etapas de la elaboración de la bilirrubina. La bilirrubina antes de ser procesada en el hígado se denomina  no conjugada y su incremento (ictericia hemolítica) por arriba de los valores normales puede ser debido a:

  • La reabsorción de un hematoma grande (colección de sangre debajo de la piel).
  • Anemias hemolíticas (destrucción de glóbulos rojos)

La bilirrubina que es procesada por el hígado se denomina conjugada y su incremento (ictericia hepatocelular) puede deberse a algunas de las siguientes causas:

  • Virales: Virus de la hepatitis A, hepatitis B o hepatitis C. Infección por el virus Epstein-Barr (Mononucleosis Infecciosa)
  • Drogas: Alcohol
  • Enfermedades autoinmunes
  • Medicamentos: Paracetamol, penicilina, anticonceptivos orales, clorpromacina, esteroides

Una vez que la ictericia es procesada (bilirrubina conjugada) es almacenada en la vesícula biliar, para posteriormente ser utilizada en la digestión por el tubo digestivo. Las causas de su incremento (ictericia obstructiva) en esta etapa incluyen:

  • Cálculos biliares
  • Inflamación de la vesícula biliar (Colecistitis Aguda)
  • Cáncer de la vesícula biliar
  • Pancreatitis

Las causas más raras de ictericia comprenden ciertas enfermedades:

  • Síndrome de Crigler-Najjar: Es un trastorno hereditario que se origina por una alteración de la enzima responsable del procesamiento de la bilirrubina.
  • Síndrome de Dubin-Johnson: Es una enfermedad hereditaria en la cual la ictericia es de evolución crónica y que impide que las células hepáticas secreten bilirrubina conjugada.
  • Falsa ictericia: El color amarillento de la piel se debe a un exceso de una sustancia llamada betacaroteno, generalmente, por el consumo excesivo de vegetales como zanahoria, calabaza o melón.

Consecuencias de la Ictericia

En los adultos, el incremento excesivo de bilirrubina no suele desencadenar consecuencias de importancia, aunque, en algunas enfermedades del hígado, sobre todo de evolución crónica, puede ser indicativa de una mala función hepática.

En los niños, la ictericia puede ser fisiológica (normal), sobre todo en los recién nacidos, y se presenta 3 a 5 días después del parto. En cuanto a las enfermedades que la producen, se encuentran la ictericia del recién nacido (kernicterus) por diferencias en el grupo sanguíneo entre la madre y el bebé que se denomina eritroblastosis fetal; la ictericia neonatal por obstrucción, que suele ser el resultado de una ausencia congénita de la vesícula biliar; un quiste en el colédoco (conducto que lleva la bilirrubina de la vesícula al tubo digestivo) o por una dilatación congénita del mismo. En los niños pequeños, niveles de bilirrubina muy elevados pueden provocar complicaciones graves en el sistema nervioso central.

Síntomas

Los signos y síntomas más frecuentes incluyen: un tinte amarillento en la piel y en las escleróticas (parte blanca de los ojos), que se inicia en la cabeza y que posteriormente se extiende a todo el cuerpo; acolia, orina oscura y prurito (picazón). Junto con esta sintomatología, puede presentarse otras molestias como:

  • Fatiga
  • Dolor abdominal
  • Vómitos
  • Fiebre

Diagnóstico de la Ictericia

Es muy importante el interrogatorio y una adecuada exploración física por parte del médico, como ayuda al diagnóstico de las causas de ictericia. Se debe prestar mucha atención al examen de la piel, la palpación del abdomen, que permite comprobar la firmeza del hígado,  detectar la presencia de algún crecimiento anormal de los órganos abdominales o una tumoración benigna o maligna. Un hígado muy firme puede indicar cirrosis o cicatrización hepática. Un hígado de consistencia dura como una piedra puede indicar la presencia de cáncer.

Estudios de laboratorio

Se pueden solicitar análisis de sangre para verificar los niveles de bilirrubina, un hemograma completo para comprobar el nivel de los glóbulos rojos, glóbulos blancos y las plaquetas. Además, se solicitan las enzimas hepáticas, ya que éstas, miden la función del hígado. Las pruebas virales están encaminadas a detectar infecciones por los virus de la hepatitis A, B, y C. En las hepatitis de origen viral, los niveles de bilirrubina suelen estar elevados, al igual que el nivel de las enzimas hepáticas.

Estudio de imágenes

Son de mucha utilidad para explorar el hígado y las vías biliares. Entre los estudios de imágenes de mayor utilidad se encuentran la Ecogafría que tiene mucha sensibilidad para detectar anormalidades en la estructura hepatobiliar. Otros exámenes incluyen la tomografía computarizada y la resonancia magnética.

También se puede realizar una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica, que es una combinación de endoscopía e imágenes de rayos X, y sirve para el estudio de las vías hepatobiliares.

Estudio Histológico

Se lo realiza por medio de la toma de una biopsia para estudiar y detectar algún grado de inflamación, la presencia de cirrosis, cáncer o hígado graso. La prueba consiste en insertar una aguja en el área hepática, para obtener una muestra de tejido y examinarla bajo un microscopio; este estudio es realizado por el médico patólogo.

Complicaciones

Las complicaciones de mayor importancia que puede desencadenar la ictericia incluyen:

  • Estreñimiento
  • Hinchazón
  • Dolor abdominal
  • Flatulencias
  • Vómitos
  • Diarrea

Tratamiento

El tratamiento va a depender de la causa que esté produciendo la ictericia. La que es provocada por anemia hemolítica (destrucción de glóbulos rojos) se tratara reponiendo los glóbulos rojos. La ictericia provocada por la hepatitis necesita la utilización de medicamentos antivirales.

Otros tipos de tratamiento incluyen: fototerapia para disminuir los niveles de bilirrubina especialmente en los recién nacidos. En los casos de incompatibilidad sanguínea entre la madre y el feto (eritroblastosis fetal) que también provoca ictericia neonatal se utiliza como tratamiento la inmunoglobulina intravenosa para reducir los niveles de anticuerpos y de esta manera disminuir la ictericia y obviar la nacesidad de realizar una exanguinotransfusión.

Dr. William Bonifaz B.

Referencias

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