Disfunción Eréctil

La Disfunción Eréctil (DE) es la incapacidad persistente o recurrente para lograr una erección adecuada hasta el final de la actividad sexual.

La DE es más frecuente en las últimas décadas de la vida, no obstante, su incidencia se ha incrementado en hombres más jóvenes debido a factores de la esfera psíquica vinculadas al estilo de vida actual. De manera tradicional, a los trastornos de erección se los ha llamado impotencia masculina, sin embargo, este concepto también puede englobar otros problemas que interfieren con la relación sexual y la reproducción, tales como la falta de deseo sexual y los trastornos de la eyaculación o el orgasmo. Por lo tanto, la DE se restringe a la capacidad de la erección del pene.

Producción de una Erección

La erección es un fenómeno psicológico y neurovascular, mediado por la acción de hormonas, muy complejo, y que depende de una serie de factores tanto a nivel del pene (vascular, neurológico, morfológico), como del testículo (hormonales), de la médula espinal (neurológicos) y del cerebro (psíquicos), así como otros que aún no están del todo dilucidados en la actualidad. Estas características determinan que la función eréctil puede verse alterada por una gran variedad de condiciones.

Causas

Actualmente, los estudios indican que en alrededor de un 30%  de los casos la disfunción eréctil es causada por factores psicológicos y un 70% por factores físicos (enfermedad, lesión o efectos secundarios a medicamentos o sustancias).

Factores Psicológicos

Los factores psicológicos más frecuentes incluyen los de inicio, los factores mantenedores, y los que predisponen a la DE:

Factores de Inicio

Estos comprenden:

  • Problemas con la pareja
  • Infidelidad
  • Expectativas poco razonables sobre el sexo
  • Trastorno sexual en la pareja con la que se tienen relaciones
  • Presencia de algún fallo esporádico
  • Depresión y ansiedad
  • Anorexia nerviosa
  • Experiencias sexuales traumáticas
  • Estrés y cansancio
  • Búsqueda de un embarazo

Factores que predisponen a la DE

Estos factores incluyen:

  • Educación moral y religiosa restrictiva
  • Relaciones entre padres deterioradas
  • Poca información sexual recibida
  • Experiencias sexuales traumáticas en la infancia
  • Inseguridad sobre el rol psicosexual durante los primeros años
  • Modelos paternos inadecuados
  • Alteraciones de la personalidad

Factores Mantenedores

Éstos incluyen:

  • Ansiedad ante la relación sexual
  • Anticipación del fracaso en tener una erección
  • Sentimiento de culpabilidad
  • Deterioro de la autoimagen
  • Información sexual inadecuada
  • Trastornos psiquiátricos

Factores Físicos

Entre las causas o factores físicos más frecuentes se incluyen:

Tipo vascular

Son muy frecuentes y son debido a la falta de irrigación o a la incapacidad de retener la sangre en el pene. Los factores de riesgo en este caso son: fumar, hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardíacas y colesterol y triglicéridos altos.

Neurológicos

En el contexto de las causas neurológicas, hay una interrupción en el envío de mensajes del cerebro al pene. Por lo regular, son muy fáciles de localizar, por ejemplo, lesiones en la médula espinal, esclerosis múltiple o antecedentes de intervenciones quirúrgicas a nivel de la pelvis o cirugías oncológicas radicales.

Hormonales

Son poco frecuentes, y son producidas por una falta o disminución de las hormonas sexuales masculinas.

Medicamentos

Algunos tipos de medicamentos, particularmente, los que se utilizan para el tratamiento de la hipertensión arterial, las enfermedades cardíacas y las enfermedades psiquiátricas, pueden interferir con la capacidad de tener una erección satisfactoria.

Síntomas de la Disfunción eréctil

El síntoma principal de la disfunción eréctil es la incapacidad para mantener una erección satisfactoria. Existen otros problemas que pueden estar o no vinculados con la DE. Esto incluye trastornos de la eyaculación como la eyaculación prematura, que es una condición donde el orgasmo y la expulsión del semen ocurren muy rápidamente.

Disfunción eréctil y enfermedad cardiovascular

Se estima que casi la mitad de los casos de DE en hombres mayores de 50 años son de origen vascular. Durante el proceso normal de erección, se debe producir una dilatación de las arterias y arteriolas que llevan la sangre a los cuerpos cavernosos penianos. Si los vasos sanguíneos  en el pene, no están permeables por un proceso de aterosclerosis, resultará difícil el paso del flujo sanguíneo. De acuerdo a un estudio (Massachusetts Male Aging Study) realizado EEUU, la prevalencia de la DE era del 52%. El 74% de los pacientes con riesgo cardiovascular y el 67% de los pacientes que había sufrido un infarto al miocardio, presentaban disfunción eréctil.

Diagnóstico

Es importante un interrogatorio y una exploración física adecuada por parte del Médico Urólogo, como parte del diagnóstico de la disfunción eréctil.

Estudios de laboratorio

Los análisis de sangre pueden indicar la presencia de algunas de las posibles causas de la DE, como por ejemplo diabetes, aterosclerosis, enfermedad renal crónica, y trastornos hormonales (niveles bajos de testosterona). De igual manera, el médico puede solicitar un análisis de orina para buscar signos de diabetes o de otras enfermedades.

Estudio de Imágenes

La ecografía Doppler es un estudio que puede detectar mala circulación sanguínea a través del pene.

Tratamiento

El tratamiento y control será realizado por el médico especialista e incluye fármacos orales como el sildenafil, tadalafilo, vardenafil, entre otros. Estos medicamentos incrementan los efectos del óxido nítrico, lo que a su vez, aumenta la irrigación sanguínea y permite lograr una erección en respuesta a la estimulación sexual.

Otros medicamentos pueden incluir reemplazo hormonal con testosterona, y las autoinyecciones de alprostadil en la base o en un costado del pene, o por medio de supositorios de alprostadil colocados dentro de la uretra, además de las bombas penianas, las cirugías y los implantes, tratamientos todos estos, realizados y supervisados por el médico urólogo.

Medidas de Prevención

Para prevenir la aparición de la disfunción eréctil, es importante el llevar una vida saludable y el adecuado control de las condiciones médicas pre-existentes. Algunas de las medidas preventivas incluyen:

  • Control de la diabetes, enfermedades cardiovasculares o cualquier trastorno de evolución crónica.
  • Limitar el consumo de alcohol
  • Dejar de fumar.
  • No consumir drogas ilícitas
  • Llevar una alimentación saludable, limitando o suprimiendo el consumo de alimentos grasos.
  • Reducir el estrés
  • Practicar actividad física regular
  • Mantener un peso saludable
  • Tratamiento y control de enfermedades psiquiátricas, si estuvieran presentes.

Dr. William Bonifaz B.

Referencias

 

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