Chikungunya

Se caracteriza por la aparición de fiebre e intensos dolores articulares, además, de otros síntomas como cefalea (dolor de cabeza), cansancio, erupciones en la piel, y mialgias (dolores musculares).

El nombre de esta afección es de origen Makonde (grupo étnico que habita en el sudeste de Tanzania y en el norte de Mozambique) y que significa persona encorvada, debido al fuerte dolor articular que distingue a este padecimiento infeccioso.

Causas

La causa de esta enfermedad es un virus ARN del género alfavirus, que pertenece a la familia Togaviridae.

Epidemiología

El chikungunya es una enfermedad endémica en algunas regiones de África, Asia y el subcontinente indio. Se han presentado brotes epidémicos en la región de las Américas desde el 2015. En el Ecuador se han reportado casos desde el año 2014 y su transmisión se produjo en varias zonas tropicales y subtropicales donde hay presencia de mosquitos vectores. En el año 2015 se presentaron el mayor número de casos, con una disminución sostenida hasta el año 2018, donde no se reportaron casos.

Transmisión

El virus se transmite a través de la picadura de mosquitos y de manera muy poco frecuente por transmisión vertical (de la madre al feto), o por medio de productos sanguíneos (por ejemplo, transfusiones) y por manipulación de derivados de la sangre por parte del personal de salud. Hasta el momento no se ha demostrado la transmisión directa entre seres humanos.

Síntomas

Los signos y síntomas generalmente se presentan 3 a 7 días después de adquirir la infección. El chikungunya se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, junto con dolores articulares. Otras molestias incluyen:

  • Dolor de cabeza
  • Mialgias
  • Lesiones eruptivas en la piel.
  • Dolores articulares muy intensos e incapacitantes
  • Náuseas
  • Hepatomegalia (agrandamiento de hígado)
  • Cansancio y fatiga

Por lo general los dolores articulares ceden en unos pocos días, no obstante, en algunos casos pueden persistir durante varias semanas. De esta forma, el virus chikungunya puede desencadenar una enfermedad aguda, subaguda o crónica.

Embarazo

Las mujeres embarazadas que tienen la infección por el virus chikungunya, no presentan mayor riesgo de enfermedad. A pesar de esto, se han observado casos de infección materna con abortos espontáneos.

Infección neonatal

Los niños recién nacidos infectados por el virus chikungunya pueden tener fiebre, erupciones en la piel, mala alimentación, hinchazón en las extremidades y en casos graves afección neurológica.

Complicaciones

El chinkungunya puede desencadenar algunas complicaciones de suma gravedad, especialmente en la fase aguda de la enfermedad y su presencia va a depender de la edad y de las condiciones médicas previas del paciente. Algunas de estas complicaciones incluyen:

  • Insuficiencia respiratoria
  • Descompensación cardiovascular
  • Miocarditis (inflamación del músculo cardíaco)
  • Presencia de hemorragias
  • Hepatitis aguda
  • Insuficiencia renal
  • Trastornos neurológicos como meningoencefalitis (inflamación meníngea y cerebral), síndrome de Guillain-Barré, convulsiones, entre otras.

Diagnóstico

El médico debe sospechar la presencia de esta enfermedad por los síntomas que tenga el paciente como son, fiebre alta y dolores articulares.

Estudios de laboratorio

En el hemograma se puede encontrar disminución de los linfocitos y de las plaquetas de manera transitoria. El diagnóstico de certeza ser realiza mediante la detección del ARN viral a través de la RT-PCR (reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa en tiempo real) que tiene una altísima sensibilidad y especificidad. Esta prueba debe realizarse en los 5 primeros días de los síntomas. La prueba  de ELISA, detecta anticuerpos contra el virus en las personas que tienen más de 8 días desde el inicio de los síntomas.

Los anticuerpos IgM que indican infección aguda aparecen a partir de los 5 días (rango de 1 a 12 días) desde el inicio de los síntomas y persisten durante tres meses. Los anticuerpos IgG comienzan a detectarse aproximadamente dos semanas después del inicio de los síntomas y persisten durante años. Según los estudios realizados hasta el momento, la enfermedad aparece solo una vez en la vida, debido a la persistencia de los anticuerpos protectores.

Tratamiento

No existe ningún medicamento específico para tratar esta enfermedad. La terapia está encaminada al alivio de los síntomas, entre ellos las molestias articulares, con analgésicos y antifebriles, y una buena hidratación, además, del reposo correspondiente.

Medidas de Prevención

Es importante eliminar los criaderos de los mosquitos vectores que estén próximos a las viviendas. La prevención y control están basados en la disminución de los depósitos de aguas naturales y artificiales que puedan servir de criadero de los mosquitos. En medio de los brotes, se pueden aplicar insecticidas, por medio de vaporización, para eliminar los mosquitos en vuelo, o bien sobre las superficies de los depósitos o alrededor de éstos.

La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de repelentes con DEET (N, N-dietil-3-metilbenzamida), IR3535 (etiléster de ácido 3-[N-acetil-N-butil]-aminopropiónico) o icaridina (2-(2-hidroxietil)-1-metilpropiléster de ácido 1-piperidinocarboxílico). Para las personas que duerman durante el día, especialmente ancianos, enfermos y niños pequeños, los toldos impregnados con insecticidas proporcionan una buena protección.

Dr. William Bonifaz B.

Referencias

 

 

 

 

 

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