Botulismo

El Botulismo es una enfermedad paralizante de extrema gravedad producida por una toxina de acción neurológica elaborada por la bacteria Clostridium botulinum.

Los alimentos mal conservados son causa de botulismo

Esta afección puede presentarse tras la ingestión de alimentos que contengan la toxina (botulismo por alimentos), o por medio del crecimiento de las esporas en el tubo digestivo (botulismo intestinal o del lactante) o por heridas (botulismo por heridas), aunque desde el punto de vista epidemiológico, el botulismo alimentario es el más relevante.

Causas

El botulismo es producido por la bacteria Clostridium botulinum, que es un bacilo anaerobio y esporulado que elabora siete tipos de toxinas. La intoxicación en los humanos se debe generalmente a las toxinas tipos A,B,E, o F. Las toxinas del tipo A y B son proteínas muy tóxicas y resistentes a la acción de las enzimas digestivas.

Tipos de Botulismo

Hay algunos tipos de botulismo entre los cuales tenemos:

Botulismo alimentario: Se presenta al ingerir alimentos que se han contaminado por esporas del Clostridium botulinum, formándose en ellos la toxina. Ocurre especialmente después del consumo de conservas caseras (vegetales, frutas, condimentos y en menor medida por carne y pescado). El período de incubación es de dos días, aunque puede variar entre 6 horas y 8 días.

Botulismo de las heridas: Se produce al entrar en contacto una herida con el Clostridium que produce la toxina. El período de incubación es mas prolongado, en promedio, entre 5-15 días. Se han citado casos a partir de inyecciones subcutáneas de heroína contaminada con esporas de Clostridium.

Botulismo infantil: Las esporas de Clostridium se reproducen en el tubo digestivo y producen la toxina de manera directa en el tracto intestinal. Suele presentarse por la ingestión de miel contaminada por esporas.

Botulismo intestinal del adulto: Se presenta en niños mayores y adultos por un mecanismo parecido al botulismo infantil. Por lo general, suele asociarse con trastornos de la flora gastrointestinal.

Botulismo por inhalación: Es muy poco frecuente y es muy parecido al botulismo por alimentos. Puede originarse por la exposición a la toxina por la inhalación de aerosoles (partículas sólidas o líquidas suspendidas en un gas).

Botulismo de causa desconocida: Son aquellos casos de botulismo que no se pueden atribuir a un alimento en concreto.

Reservorio y fuentes de infección

Las esporas de C. botulinum se encuentran distribuidas en todo el mundo, en la tierra y en los sedimentos marinos. Con alguna frecuencia pueden identificarse las esporas en los productos agrícolas (incluida la miel) y en el tracto intestinal de los animales (incluido los peces). La toxina se origina en los alimentos mal procesados, enlatados o con poca acidez o alcalinidad, y en alimentos pasteurizados y curados de manera inapropiada, no conservados en refrigeración, y especialmente en las envolturas herméticas.

Síntomas

En el botulismo transmitido por los alimentos, el inicio de los síntomas es brusco, por lo general a las 18-36 horas, del consumo de la toxina, aunque el período de incubación puede variar entre cuatro horas y ocho días. De manera característica, los signos neurológicos se manifiestan en ambos lados del cuerpo comprometiendo a los pares craneales y se presentan con debilidad o una parálisis franca descendente.

Otros síntomas frecuentes que aparecen al comienzo de la enfermedad son sequedad de la boca, visión doble y borrosa, caída de los párpados y disminución o pérdida del reflejo pupilar a la luz. De manera frecuente los signos y síntomas neurológicos están precedidos por náuseas, vómitos, cólicos abdominales y diarrea. Es destacable el hecho de que está enfermedad infecciosa no suela presentarse con fiebre.

Otros síntomas por parálisis bulbar (tronco encefálico) incluyen: disartria (alteración del habla), disfagia (dificultad para tragar) y regurgitación nasal. La disfagia puede desencadenar como complicación una neumonía por aspiración. Los músculos del tronco, de las extremidades y de la respiración se van debilitando de forma progresiva siguiendo un patrón descendente.

Síntomas en los niños

El botulismo infantil suele afectar a lactantes de dos y tres meses de vida y es debido a la ingestión de esporas botulínicas y a su colonización en el tubo digestivo con la consiguiente producción de toxinas. En dos tercio de los casos hay estreñimiento al inicio del cuadro infeccioso, el cual es seguido por parálisis neuromuscular que se inicia en los pares craneales y se extiende a la musculatura respiratoria y periférica. Los déficits de los pares craneales pueden manifestarse en un solo lado del cuerpo (asimétricos) y su severidad comprende desde lentitud leve en la alimentación hasta pérdida parcial o permanente de la sensibilidad y del movimiento (letargia), junto con la instauración de una insuficiencia respiratoria que puede provocar la muerte del infante.

Botulismo de las heridas

Se manifiesta con iguales síntomas de compromiso neurológico que el botulismo por alimentos, aunque no hay síntomas digestivos, ni indicios que sugieran que algún alimento sea la causa. El único antecedente de importancia es una lesión traumática o un pinchazo profundo en las dos semanas previas que pueda sugerir el diagnóstico. Es importante buscar con cuidado lesiones o heridas en la piel del paciente.

Diagnóstico

En el diagnóstico de esta enfermedad es importante la exploración física por parte del médico en busca de signos y síntomas de debilidad muscular o parálisis, como caída de los párpados, imposibilidad de mover las extremidades, dificultad para respirar o voz débil. Igualmente se indagará sobre el consumo de alimentos contaminados en los días previos o de exposición de la piel a la bacteria a través de una herida.

Estudios de laboratorio e imágenes

El facultativo puede solicitar algunas pruebas y estudios de imágenes que incluyen:

  • Examen de líquido cefalorraquídeo.
  • Pruebas de la función nerviosa y muscular (estudio de conducción nerviosa y electromiografía).
  • Tomografía axial computarizada
  • Pruebas para descartar otras enfermedades neuromusculares como la miastenia gravis.
  • Exámenes de sangre para detectar la toxina y la bacteria causante del botulismo.

Tratamiento

Debido a la gravedad de esta enfermedad, el tratamiento debe iniciarse lo más pronto posible con un fármaco denominado antitoxina botulínica. En los casos de parálisis e insuficiencia respiratoria se debe dar tratamiento de apoyo y ventilación mecánica en una unidad de cuidados intensivos. En el botulismo por heridas se pueden utilizar antibióticos.

Complicaciones

Algunas de las complicaciones más importantes incluyen:

  • Neumonía por aspiración
  • Debilidad prolongada
  • Dificultad respiratoria
  • Trastornos del sistema nervioso central que pueden durar hasta un año después del inicio de la enfermedad.
  • Infecciones secundarias.

Medidas de Prevención

La mayoría de los casos de botulismo por alimentos se presentan después de que las personas consumen alimentos en conserva fermentados, preparados o envasados en el hogar y que están contaminados con la toxina. Los alimentos con bajo contenido de ácidos son las fuentes más comunes de botulismo relacionados con el envasado de conservas en el hogar. Algunos de estos alimentos incluyen: espárragos, leguminosas, remolachas, maiz o elote, papas, entre otros.

Otros alimentos que también pueden estar contaminados son: ajo picado en aceite, salsa de queso en conserva, tomates en conserva, papas horneadas envueltas en papel aluminio, jugo de zanahoria, entre otros.

Es importante que las personas que vayan a envasar alimentos en conserva sigan todas las recomendaciones proporcionadas por las autoridades sanitarias y que consisten en las buenas prácticas de preparación de los alimentos, es especial durante el calentamiento o esterilización, y la higiene. La ebullición puede destruir las formas vegetativas de la bacteria, aunque las esporas pueden continuar viables tras horas de ebullición, no obstante, es posible destruirlas con tratamientos a muy elevadas temperaturas, como el enlatado comercial.

La pasteurización comercial que incluye los productos pasteurizados y envasados al vacío y los ahumados en caliente, no siempre es suficiente para eliminar todas las esporas y por lo tanto la seguridad en el consumo de estos productos se basará en la prevención del crecimiento bacteriano y la producción de toxinas. Las temperaturas de refrigeración junto al contenido de sal y las condiciones de acidez de los alimentos impedirán el crecimiento bacteriano y la elaboración de las toxinas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye las siguientes recomendaciones:

  • Cocción total de los alimentos
  • Mantener los alimentos a temperaturas seguras
  • Preservar todas las medidas de higiene posibles
  • Separar los alimentos crudos de los cocinados
  • Utilizar agua potable e ingredientes crudos seguros

Dr. William Bonifaz B.

Referencias

 

 

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