Angina de Pecho

La angina de pecho es el dolor en el centro del tórax o en áreas circundantes, causada por isquemia del miocardio (músculo cardíaco) asociado con alteraciones de su funcionamiento, pero sin muerte del tejido.

Suele manifestarse como un dolor “constrictivo”, “sofocación” o “pesantez” con localización retrosternal y con irradiación al brazo izquierdo. Otras molestias de la angina son respiración dificultosa, fatiga y debilidad; puede ser originada por el ejercicio, emociones fuertes, actividad sexual o sentimientos de frustración. El dolor anginoso suele durar pocos minutos, calma con el reposo, al interrumpir alguna actividad física o al utilizar como tratamiento la nitroglicerina.

Epidemiología

La angina de pecho se presenta en el 70% de los varones entre los 50 y 70 años de edad; en las mujeres es más frecuente después de la menopausia. Generalmente, existe algún factor de riesgo como diabetes mellitus, hipertensión arterial, obesidad o tabaquismo.

Causas

La angina de pecho es el resultado de la disminución de la irrigación sanguínea al miocardio debido a un desequilibrio entre los requerimientos y el abastecimiento de oxígeno. El ejercicio, el estrés o el incremento de la frecuencia cardíaca pueden desencadenar el dolor, puesto que aumentan los requerimientos de oxígeno, mientras que la vasoconstricción de las arterias coronarias o la obstrucción del flujo por una placa de ateroma son ejemplos de disminución del aporte de oxígeno.

Síntomas

Generalmente se describe a la angina de pecho como una molestia o pesadez torácica que se puede irradiar al cuello, la mandíbula o el brazo. Los síntomas asociados son dificultad respiratoria, sudoración, náuseas, vómitos, mareo o palpitaciones. El paciente también puede presentar síntomas poco comunes como molestias estomacales. Algunas personas no suelen presentar dolor o síntomas de isquemia, como por ejemplo, los pacientes diabéticos o aquellas personas que tienen un umbral del dolor muy elevado.

Exploración física

El médico debe practicar una historia clínica muy meticulosa y una adecuada exploración clínica.

Diagnóstico

Los estudios de laboratorio pueden no ser concluyentes, ya que las enzimas cardíacas por lo general están dentro de valores normales; sin embargo, pueden ayudar en el diagnóstico diferencial, especialmente cuando se sospecha un trastorno relacionado, o un factor de riesgo, como diabetes mellitus, hipertiroidismo o hiperlipidemia.

El electrocardiograma en reposo puede encontrarse normal hasta en un 30% de pacientes o revelar alteraciones no específicas del segmento ST-T; cabe mencionar, que está última alteración puede presentarse hasta en 8% de la población sana o en otras situaciones, como hipertensión, diabetes, tabaquismo, trastornos electrolíticos o cuando se administran medicamentos antiarrítmicos.

El electrocardiograma de esfuerzo no solo ayuda a determinar el diagnóstico, sino que además permiten establecer un pronóstico, siempre y cuando pueda reproducir el dolor anginoso o revelar trastornos del segmento ST-T con depresión mayor de 2 mm.

  • La tomografía computada por emisión de positrones (SPECT) proporciona una visión tridimensional de la lesión y aumenta la sensibilidad y la especificidad, aunque este examen no tiene mucha disponibilidad por su elevado costo.
  • El ecocardiograma es de utilidad en pacientes con angina crónica estable, puesto que permite valorar la función del ventrículo izquierdo, así como determinar la relación convel aumento de tamaño o enfermedad de las válvulas cardíacas.
  • La arteriografía es un método diagnóstico invasivo que debe ser considerado como última opción. Las estadísticas revelan que de los pacientes con angina sometidos a arteriografía de las coronarias, 25% presentan, trastornos de uno, dos o tres vasos con obstrucción de más del 70% de la luz (espacio central de la arteria).

Diagnóstico diferencial de la angina de pecho

Enfermedades digestivas que incluyen:

Trastornos del esófago. Los más comunes son el reflujo gastroesofágico y las alteraciones de la motilidad esofágica como avalados, aunque esta última alteración está relacionada con la ingesta de alimentos.

Colecistitis. Algunas veces, el dolor producido por la presencia de cálculos en la vesícula (cólico biliar) puede confundirse con la angina, pero el dolor por cálculos se produce por obstrucción de la vía biliar y su presentación dura más tiempo (dos a cuatro horas); generalmente, se irradia a la espalda o a la escápula derecha, o se sitúa en el cuadrante superior derecho del abdomen (hipocondrio derecho). Suele estar acompañado de náusea y vómito, y es muy frecuente que exista el antecedente de una ingestión copiosa de alimentos o bebidas.

Síndrome costocondral (Osteocondritis)

Se caracteriza por la presencia de dolor y entumecimiento de la pared torácica, originado por inflamación de los cartílagos costales. La presión con los dedos de las articulaciones condrocostales es la pauta que permite identificar este trastorno, muchas veces referido por el paciente como dolor anginoso.

Tratamiento

Deben tomarse en cuenta los siguientes parámetros:

  • Identificación y tratamiento de los trastornos relacionados con la angina.
  • Reducir los factores de riesgo coronario.
  • Medidas generales y modificaciones del estilo de vida.
  • Tratamiento farmacológico.
  • Angioplastia o cirugía coronaria.

Tratamiento de los trastornos relacionados con la angina de pecho

Algunos trastornos pueden precipitar de isquemia al incrementar la demanda de oxígeno; por ejemplo, anemia, sobrepeso, fiebre o procesos infecciosos, taquicardia y ciertos medicamentos como anfetaminas e isoproterenol y cocaína.

Reducir los factores de riesgo coronario

Las enfermedades que deben ser tratadas para disminuir el riesgo coronario son la hipertensión arterial, tabaquismo, hiperlipidemia y diabetes no controlada. Actualmente también se considera como un factor de riesgo a la menopausia sin tratamiento hormonal.

Medidas generales y modificaciones del estilo de vida

Posterior al desarrollo de un cuadro anginoso, el paciente tendrá que adoptar medidas casi del mismo tipo que las que se recomiendan para el infarto al miocardio; esto es, disminuir el estrés laboral, disminuir la actividad extenuante; evitar la exposición al frío o al ejercicio excesivo, hábitos alimenticios encaminados a reducir el exceso de peso, entre otras.

Tratamiento específico y Angioplastia coronaria

Estos parámetros deberán se manejados exclusivamente por el médico especialista en el servicio de cardiología.

Referencias

 

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